Samsung vuelve a ser criticada por usar un anuncio 100% generado con IA para sus nuevos SSD: "Ni siquiera se molestaron en filmar"

Samsung ha vuelto a meter la pata en el terreno de la publicidad con inteligencia artificial. La compañía surcoreana presentó en la Gamescom 2026 de Colonia sus nuevos discos duros portátiles P9 y P7, dos dispositivos con USB4 que prometen velocidades de transferencia de hasta 4.000 MB/s, capacidades de hasta 8 TB y la capacidad de grabar directamente en 12K RAW. El público objetivo es claro: cineastas, creadores de contenido y profesionales del vídeo que necesitan almacenamiento ultrarrápido para sus flujos de trabajo de alta gama.

Pero el anuncio que acompaña al lanzamiento ha provocado exactamente el efecto contrario al deseado. El spot publicitario y las imágenes promocionales del producto han sido generados íntegramente con inteligencia artificial, sin que una sola cámara, actor, estudio o técnico haya participado en su creación. Lo que Samsung promociona como "soporte para 12K RAW" se ha materializado en un vídeo donde no hay ni fotograma de metraje real, ni un solo profesional del sector. La ironía es tan evidente que la comunidad creativa no ha tardado en estallar.

El problema no es solo el uso de la IA, sino la falta de transparencia y la calidad del resultado. Las imágenes generadas presentan los errores típicos de los modelos actuales: textos sin sentido como "talephoto" o "vulture cirsting" aparecen incrustados en los gráficos promocionales. La propia Samsung Australia ha tenido que añadir a sus comunicados la coletilla de "imagen de simulación", reconociendo implícitamente que lo que muestran no es real.


Televisor retro con logo de Samsung distorsionado y texto sin sentido en estilo glitch art
Prompt de imagen: Arte glitch con una televisión antigua de tubo en medio de una explosión de píxeles distorsionados. En la pantalla, el logo de Samsung se fragmenta y se convierte en texto sin sentido como "talephoto" y "vulture cirsting". Alrededor, cables y circuitos que se funden con interferencias visuales. La composición usa colores magenta, cian y amarillo saturados, con superposiciones y efectos de error digital. La palabra "SSD" aparece distorsionada en la parte inferior. Iluminación de neón con destellos de estática.


La reacción del sector no se ha hecho esperar. El reconocido director de fotografía Philip Bloom, que ha trabajado con cadenas como la BBC y Fox, ha sido uno de los más críticos. En la red social Threads, Bloom señaló con sarcasmo que Samsung está vendiendo un producto a profesionales del vídeo utilizando un anuncio generado con "un clic" de IA. Su mensaje ha sido compartido y amplificado por miles de usuarios, que han convertido la polémica en viral.

Los comentarios en redes sociales reflejan un sentimiento generalizado de descontento. Frases como "si Samsung no se molesta en filmar su propio producto, ¿por qué debería yo comprarlo?" o "están vendiendo a creadores sin usar ni un solo creador" resumen el malestar de una comunidad que se siente ninguneada. La crítica no es al uso de la IA en sí, sino a la decisión de sustituir completamente el trabajo humano en una campaña dirigida precisamente a profesionales que viven de su trabajo creativo.

El medio especializado CINEd ha sido particularmente mordaz en su análisis: el anuncio promete 12K RAW, pero "no hay ningún fotógrafo, ningún escenario, ninguna cámara, ninguna iluminación, ninguna grabación de sonido, ninguna corrección de color y ni un solo fotograma de material 12K RAW". La crítica subraya la desconexión entre el mensaje del producto y la forma en que se comunica. Samsung está vendiendo una herramienta para creadores, pero ha decidido no usar a ningún creador para venderla.



El caso de Samsung es un recordatorio de que la Inteligencia Audiovisual no es un sustituto de la creatividad humana, sino una herramienta para amplificarla. Cuando una empresa decide utilizar IA para generar todo su material promocional, sin intervención humana, está enviando un mensaje claro: el trabajo de los creadores no es lo suficientemente valioso como para ser retratado de forma auténtica. Y ese mensaje, dirigido a los profesionales que la marca quiere seducir, es un tiro en el pie.

La controversia también plantea una pregunta más amplia sobre los límites de la IA en la publicidad. No se trata de prohibir su uso, sino de usarla con criterio. Un anuncio generado por IA puede ser una herramienta válida para prototipar ideas o para campañas de bajo presupuesto. Pero cuando una empresa del tamaño de Samsung, con recursos prácticamente ilimitados, decide no invertir en una producción real para su producto estrella, la decisión no es de eficiencia, sino de desprecio por el oficio que pretende servir.

Lo paradójico es que el producto, los SSD P9 y P7, tiene unas especificaciones técnicas que realmente pueden interesar a los profesionales del vídeo. Pero la forma de comunicarlo ha eclipsado el mensaje. En lugar de hablar de velocidad, capacidad y compatibilidad con 12K, la conversación pública se ha centrado en la hipocresía de una campaña que vende a creadores sin usar creadores.

El sector creativo ha dejado claro que no tolera este tipo de estrategias. La confianza es un activo frágil, y cuando una marca la pierde, recuperarla cuesta mucho más que lo que ahorra con un anuncio generado por IA. Samsung tiene ahora la oportunidad de rectificar y aprender la lección: la tecnología debe estar al servicio de los creadores, no de su sustitución. Porque, como ha quedado demostrado, un SSD de 8 TB no puede almacenar la credibilidad que se pierde con un mal anuncio.

Conoce todos los detalles de la polémica y las reacciones del sector en el artículo de Taiwan Business News: https://news.taiwannet.com.tw/news/218431/

Más temas