El caos que construye mundos: VFX en tiempo real para cineastas que no tienen millones
En 1977 George Lucas necesitó un ejército de ingenieros, hangares convertidos en estudios y tres años de desarrollo tecnológico para crear efectos visuales que el mundo nunca había visto. En 1993 Spielberg necesitó supercomputadoras del tamaño de una habitación para hacer caminar a un dinosaurio. En 2024 un cineasta independiente en su apartamento, con una laptop y conexión a internet, puede generar una multitud de diez mil personas, destruir una ciudad o poner a un actor en Marte. La historia de los VFX siempre fue la historia de quién tenía acceso. Eso está cambiando de una forma que ni los optimistas más entusiastas supieron predecir. Prompt de imagen: Ilustración en estilo doodle de alta energía que muestra a un cineasta joven de pie frente a una pantalla gigante donde se proyecta un universo en construcción, planetas, naves, criaturas y ciudades flotantes emergiendo como garabatos que cobran vida. Líneas negras irregulares e improvisadas sobre fondo blanco roto, con explosiones de...