El montaje que escucha: cómo la IA está reinventando el foley y el color en una sola sesión
Existe un sonido que todos reconocen pero nadie sabe de dónde viene. El crujido de la nieve bajo las botas en una película de invierno. El impacto sordo de un puño en una pelea de acción. El susurro de una tela de seda en una escena de tensión. Ninguno de esos sonidos fue grabado en el lugar donde ocurre la escena. Todos fueron construidos después, en una sala oscura, por alguien que pasó años aprendiendo que un repollo partido al medio suena exactamente igual que un hueso rompiéndose. Esa tradición tiene nombre: foley. Y la inteligencia artificial acaba de sentarse en esa sala por primera vez. Prompt de imagen: Pintura en estilo renacimiento mesoamericano que representa a un artista de postproducción sentado en una sala de edición rodeada de serpientes emplumadas que se enroscan en cables de audio y monitores de color. La figura central está vestida con elementos que mezclan tecnología y ornamentación prehispánica, tocado de jade verde, auriculares decorados con plumas rojas y turque...