Marion Cotillard teme el día en que un actor creado por IA la conmueva: ¿puede la máquina replicar la complejidad emocional humana?
El 24 de septiembre de 2026, en la rueda de prensa del Festival de San Sebastián, Marion Cotillard pronunció una frase que ha recorrido el mundo. "Creo que tendré mucho miedo el día que me emocione un actor hecho con IA", declaró la actriz ganadora del Oscar, que presentaba '7h40 ce matin-là' de Nicole Garcia. Y añadió, con una sonrisa que no ocultaba la seriedad del asunto: "Por el momento me parece que interpretan como si fueran patatas y esto me da mucha seguridad". La anécdota es divertida, pero la pregunta que subyace es profunda. ¿Qué significa que una máquina pueda, algún día, hacernos llorar? Cotillard no es una tecnófoba. No rechaza la IA como herramienta ni pide su prohibición. Lo que expresa es algo más inquietante: la posibilidad de que un actor sintético sea capaz de replicar la complejidad emocional humana hasta el punto de que la diferencia deje de importar. La IA - Inteligencia Audiovisual , en su vertiente más radical, no solo genera imágene...