'Still Ray': la primera película de Corea del Sur ensamblada con 13.000 clips de 15 segundos generados por IA llega a los cines

El 7 de septiembre de 2026, en el CGV Yongsan I'Park Mall de Seúl, se proyectó algo que nunca antes se había visto en una sala de cine coreana. 'Still Ray' (también conocida como 'Steelay'), una película de ciencia ficción de 90 minutos sobre un robot autónomo que percibe a los humanos como una amenaza, se presentó ante la prensa como la primera producción de larga duración del país ensamblada íntegramente con inteligencia artificial. No había cámaras, no había actores en el set, no había decorados. Solo 13.000 clips generados por IA, cada uno de aproximadamente 15 segundos, cosidos en un relato continuo durante seis meses de trabajo. 

La película, coproducida por Laon Company Plus y AIKNOW Studio, representa un hito en el territorio de la IA - Inteligencia Audiovisual: la sinergia entre la narrativa humana y la capacidad generativa de las máquinas llevada al extremo de un largometraje comercial. El director Seol Woo-in explicó que el objetivo era "minimizar la sensación de artificialidad que a menudo se señala en los vídeos generados por IA, como movimientos antinaturales o expresiones faciales extrañas, y lograr un nivel de acabado más cercano al de una película de acción real". El resultado, según los asistentes a la proyección, es una obra que aún muestra limitaciones —transiciones ocasionalmente torpes, movimientos que delatan su origen sintético— pero que también demuestra avances notables en la consistencia de personajes y escenarios a lo largo de los 90 minutos. 

El proceso de producción es tan significativo como el resultado. El equipo generó decenas de miles de clips de 15 segundos y seleccionó 13.000 segmentos finales para el montaje. Ham Seul-gi, CEO de AIKNOW Studio, lo describió como un ejercicio de narrativa antes que de tecnología: "Lo que más valoraba al hacer una película con IA generativa era cómo construir una estructura narrativa que pudiera sostener 90 minutos. Cada plano duraba unos 15 segundos, y edité 13.000 resultados para unirlos en esta película". La producción comenzó en diciembre de 2025 y se completó en aproximadamente seis meses, con un presupuesto final que se espera que quede por debajo de los 10.000 millones de wones (unos 7 millones de dólares). De esa cifra, entre 500 y 600 millones de wones se destinaron exclusivamente a tokens para servicios de generación de vídeo con IA, lo que significa que los costes de servicio de IA representaron más de la mitad del presupuesto total de la película.


Glitch art de pantalla de cine rota en fragmentos con escenas de robots y ojo mecánico de Ainos Studio
Prompt de imagen: Glitch art con una composición fragmentada que simula una pantalla de cine rota en miles de piezas. Cada fragmento contiene una escena diferente de una película de ciencia ficción: robots, ciudades futuristas, rostros humanos distorsionados, paisajes. En el centro, un ojo mecánico con el logo de Ainos Studio grabado en el iris. La paleta es de azules eléctricos, magentas y verdes ácidos, con superposiciones y efectos de error digital. La palabra "STILL RAY" aparece distorsionada en la parte inferior, como si estuviera siendo ensamblada a partir de los fragmentos. Iluminación de neón con destellos de estática.


La decisión de no utilizar CGI convencional fue deliberada y política. "No usamos ni un solo gráfico por computadora", declaró Ham. "Queremos demostrar que solo con IA se puede sostener una película de 90 minutos". AIKNOW Studio podría haber recurrido a CGI para mejorar la calidad de imagen para pantallas de cine, pero optó por mantener su política de producir la película íntegramente con IA de principio a fin. Para lograr la consistencia de los personajes a lo largo de todo el metraje, el equipo mantuvo un tono visual coherente en escenas y personajes generados, y en lugar de utilizar las voces generadas por IA tal cual, grabó interpretaciones de actores de doblaje profesionales y realizó un trabajo detallado de sincronización labial. 

El rodaje de 'Still Ray' también reveló las tensiones y dependencias del nuevo ecosistema de producción. Como las empresas coreanas aún no ofrecen servicios comerciales de generación de vídeo con IA, la producción dependió de herramientas extranjeras como Seedance, Kling, Higgsfield y Google Veo. Esa dependencia tecnológica introduce una variable de incertidumbre: los precios, las políticas de créditos y las licencias de estas plataformas pueden cambiar sin previo aviso, afectando tanto los plazos como los costes. Ham lo reconoció: "A veces, cuando habíamos completado alrededor del 90% del trabajo, aparecía una herramienta de generación mejor". Su conclusión fue pragmática: "Si esta tecnología no se lleva al mercado, no habrá precedentes; y sin precedentes, la industria no puede desarrollarse. Aunque el producto no sea perfecto, es esencial que se encuentre con el público, que cree casos de estudio y oportunidades". 

La dimensión institucional del proyecto quedó patente con la presencia de Ha Jeong-woo, vicepresidente del Comité Nacional de Estrategia de IA, en la proyección. Ha, un actor reconocido que ha participado en películas como 'The Chaser' y 'Assassination', señaló que había escrito un artículo académico sobre IA de vídeo hace tres o cuatro años, cuando mantener la consistencia durante unos pocos segundos era extremadamente difícil. "Ver esto hoy, parece que la tecnología avanza a un ritmo que se mide en meses", comentó. Su presencia subrayaba que 'Still Ray' no es solo un experimento artístico, sino también un argumento industrial: Corea del Sur, un país con una industria cinematográfica poderosa pero enfrentando desafíos estructurales, está buscando en la IA una vía para mantener su competitividad global.


La cuestión de los derechos de imagen y la propiedad intelectual estuvo presente en la rueda de prensa. El equipo explicó que, para la creación de personajes, estudiaron las apariencias y tendencias de varias figuras, incluidos ídolos recientes, combinándolas con preferencias personales. Sin embargo, insistieron en que se debe ser cauteloso con los derechos de retrato y los derechos de autor de personas reales. "Los derechos de imagen son un tema muy sensible y delicado", señalaron. "Dado que las regulaciones y los sistemas relevantes aún no están suficientemente establecidos, los propios creadores deben tomar decisiones conservadoras". Añadieron que los creadores deben poder explicar qué obras y materiales se utilizaron y cómo se creó el producto final. 

El actor Kang Tae-kyung, que participó en la producción, defendió la IA como una nueva herramienta creativa en lugar de un reemplazo de los actores. "Aunque soy actor, no tengo mucha experiencia en teatro, así que quise probar el cine. Como también me gradué en ingeniería, sentí que la IA era la forma más fácil de empezar", explicó. "Me reuní con el equipo de 'Still Ray' y actué en dos papeles, Aira y el agente. También fui incorporando gradualmente mi rostro a la película". Su testimonio sugiere un futuro en el que los actores no desaparecen, sino que se convierten en colaboradores de un proceso híbrido donde su imagen y su interpretación se integran en un flujo de trabajo generativo. 

'Still Ray' no es la primera incursión de Corea del Sur en el cine con IA, pero sí la más ambiciosa. En 2024, la película 'M Hotel' de CJ ENM duró solo siete minutos. 'Middle Realm', coplanejada por KT, utilizó metraje filmado con actores reales como base y empleó IA para crear criaturas, multitudes y efectos visuales. 'Code: G — The Beginning of Attention', una antología de cinco partes, solo produjo cuatro segmentos completamente con IA. 'Still Ray', con sus 90 minutos y su presupuesto de menos de 10.000 millones de wones, establece un nuevo estándar para lo que es posible con un pipeline de producción 100% IA. 

La película se estrenará en cines coreanos el 14 de octubre de 2026. Su llegada plantea preguntas que trascienden el caso coreano: ¿puede la IA sostener una narrativa de larga duración sin la intervención de un equipo humano en el set? ¿Es el "full-time AI production" un modelo viable para la industria o un experimento caro y difícil de replicar? ¿Y qué ocurre con la experiencia colectiva del cine cuando la película que se proyecta no fue filmada por nadie, sino generada por un algoritmo a partir de instrucciones textuales? Las respuestas, como la propia película, están por ensamblarse. 

Encuentra los detalles de la producción, el presupuesto y las declaraciones del equipo en el artículo de ET News: https://en.etnews.com/20260908200005

Más temas