iQIYI ha abierto en Shanghái el que presenta como primer estudio de cine con IA de China: 110 metros cuadrados con rodaje multi-cámara, sincronización automática de metraje a su plataforma NadouPro y acceso a casi 30 modelos generativos, incluidos Seedance 2.5 y Kling 4.0. El primer proyecto, el largometraje 'Cop in Trouble', ya está en producción. La apuesta no es sustituir el rodaje, sino usarlo como referencia para generar después los entornos que la producción no puede permitirse construir.
¿Qué cambia cuando el set de rodaje y la IA dejan de ser fases separadas y se convierten en un mismo sistema?
La instalación, de unos 110 metros cuadrados, combina rodaje en vivo con postproducción generativa. No es un plató virtual con pantallas LED, como el que la compañía ya opera en Hengdian. Es un espacio diseñado para que el metraje rodado se convierta, automáticamente, en material de referencia para la IA.
La arquitectura del estudio revela la intención. Dispone de capacidad multi-cámara, grabación sincronizada de vídeo y audio en alta resolución, registro digital de continuidad y revisión de metraje en tiempo real. Desde el set, las imágenes se sincronizan automáticamente con NadouPro, la plataforma de producción audiovisual con IA de iQIYI. Desde allí, los cineastas acceden a casi 30 modelos generativos y a cientos de agentes y habilidades especializados en producción. El objetivo no es generar una película desde cero, sino transformar el material rodado añadiendo elementos visuales que no existían en el plató.
Cómo funciona: el rodaje como referencia, la IA como extensión
La lógica del estudio invierte el orden habitual de la producción con IA. En lugar de generar primero y rodar después, se rueda primero y se genera después. Los actores interpretan en un espacio físico, con decorados y utilería reales. La cámara captura sus interacciones, desde conversaciones íntimas hasta secuencias de acción que requieren coordinación precisa entre los intérpretes y el movimiento de cámara. Ese metraje se convierte en la referencia que la IA utiliza para generar los entornos, los detalles visuales y los elementos que la producción no puede construir físicamente.
Zhu Liang, vicepresidente de iQIYI y responsable de producción inteligente, lo ha explicado con una frase que resume la filosofía del proyecto: "La interpretación de un actor es el núcleo de cualquier película o serie". El estudio, añade, permite a los directores preservar esa interpretación mientras ajustan decorados, iluminación, vestuario, maquillaje y utilería con mayor flexibilidad. Es una declaración de intenciones: la IA no sustituye al actor, lo protege. Lo que sustituye es la necesidad de construir físicamente cada entorno antes de rodar.
La IA - Inteligencia Audiovisual, entendida como la colaboración entre la visión del creador y la capacidad algorítmica, encuentra en este modelo un ejemplo de integración vertical. El estudio no es una herramienta aislada; es una pieza dentro de una cadena de producción que va desde el rodaje hasta la entrega final. Y esa integración es la que permite reducir las restricciones de calendario y aumentar la eficiencia sin sacrificar la presencia humana en pantalla.
El primer proyecto: 'Cop in Trouble'
El largometraje inaugural, 'Cop in Trouble', sigue a Jian Zhang, un agente de policía de bajo rango cuya fama, riqueza y admiración comienzan a resquebrajarse cuando su red de mentiras para atrapar a un forajido notorio empieza a desmoronarse. La producción captura las interacciones de los actores en el set y utiliza ese metraje como referencia para la generación de entornos y detalles visuales a través de NadouPro, especialmente en lo que respecta a la apariencia de los personajes, la composición, la iluminación y las relaciones espaciales.
La eficiencia como argumento y el 30% que lo respalda
iQIYI no presenta el estudio como un experimento artístico, sino como una infraestructura de producción. La compañía lo sitúa como la siguiente etapa después de su estudio virtual de Hengdian, que según sus propios datos ha generado mejoras de eficiencia superiores al 30%. El nuevo espacio extiende la cadena de producción de iQIYI desde el rodaje en localizaciones y el croma hasta la producción virtual y la realización cinematográfica integrada con IA.
El argumento de la eficiencia tiene una lógica económica difícil de ignorar. Si un director puede ajustar decorados, iluminación y vestuario después de rodar, en lugar de tener que decidirlos y construirlos antes, el calendario se comprime. Si los entornos se generan a partir del metraje rodado, en lugar de construirse físicamente, el presupuesto se reduce. Y si el actor conserva su interpretación original, el resultado no pierde la textura humana que el público sigue valorando.
Para quién es: directores emergentes y equipos con recursos limitados
iQIYI posiciona el estudio como un recurso para directores emergentes y equipos con recursos limitados, especialmente para aquellos que quieren materializar mundos imaginativos en cualquier género. Es una declaración significativa. Durante años, la producción de ciencia ficción, fantasía o épica histórica ha estado reservada a estudios con presupuestos millonarios. Si un equipo pequeño puede rodar las interpretaciones en un espacio de 110 metros cuadrados y generar después los entornos con IA, la barrera de entrada se reduce drásticamente.
Esa promesa, sin embargo, conviene matizarla. El estudio no elimina la necesidad de un equipo técnico, de actores profesionales o de una dirección sólida. Lo que elimina es la necesidad de construir físicamente cada escenario. La creatividad sigue siendo humana; lo que cambia es el coste de ejecutarla.
El contexto: una carrera que no es solo técnica
La apertura del estudio se produce en un momento de transformación acelerada de la industria china. iQIYI ha apostado por NadouPro como plataforma central de su estrategia de IA, con más de 2.5 millones de creadores y 200 proyectos en aplicación, según datos de la compañía. La plataforma integra modelos de distintos proveedores, lo que permite al estudio adaptarse a medida que los modelos evolucionan. La competencia entre Seedance, Kling, Vidu y Wan se libra también en los pasillos de los estudios.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la inteligencia audiovisual?
Es la disciplina que estudia cómo la visión creativa humana y las herramientas de inteligencia artificial se integran en la producción de cine y vídeo. En este caso, se manifiesta en un espacio físico donde el rodaje y la generación algorítmica comparten el mismo flujo de trabajo, con el actor en el centro y la IA como extensión del decorado.
¿El estudio de iQIYI sustituye a los actores por IA?
No. El estudio está diseñado para capturar las interpretaciones de actores reales en un plató físico y usar ese metraje como referencia para generar entornos y detalles visuales. La IA no genera a los actores; genera el mundo que los rodea.
¿Qué modelos de IA están disponibles en el estudio?
A través de NadouPro, los cineastas acceden a casi 30 modelos generativos, entre ellos Seedance 2.5 de ByteDance y Kling 4.0 de Kuaishou. La plataforma también ofrece cientos de agentes y habilidades especializados en tareas de producción.
¿Qué eficiencia promete iQIYI?
La compañía afirma que su estudio virtual de Hengdian, predecesor de esta instalación, generó mejoras de eficiencia superiores al 30%. El nuevo estudio aspira a reducir las restricciones de calendario y aumentar la eficiencia preservando la interpretación original de los actores.
Para pensar...
¿Qué tipo de cine surgirá cuando rodar y generar dejen de ser fases separadas? La pregunta no es solo técnica. Es una pregunta sobre el oficio. Durante un siglo, el director ha trabajado con lo que tiene delante: el decorado, la luz, el actor. Ahora puede rodar al actor y decidir el decorado después. Esa libertad puede ser liberadora para quien no tiene presupuesto, pero también puede convertirse en una trampa para quien deja de imaginar el plano antes de rodarlo. La IA no elimina la necesidad de tener una visión. La hace más urgente, porque ahora el plano no está limitado por lo que se puede construir, sino por lo que se es capaz de imaginar. Y eso, por ahora, sigue siendo humano.
El estudio de Shanghái no es el futuro de la producción audiovisual. Es una infraestructura presente que ya está rodando su primera película. Si funciona, otros estudios lo imitarán. Si no, quedará como un experimento caro en un mercado que no perdona los errores. Pero el hecho de que iQIYI haya construido un espacio físico para integrar rodaje y generación, en lugar de limitarse a lanzar otra herramienta de software, sugiere que la compañía cree que el futuro no está en elegir entre humano o máquina, sino en diseñar el espacio donde ambos colaboran.
Encuentra todos los detalles técnicos, las declaraciones de Zhu Liang y las especificaciones del estudio en la nota de prensa oficial de iQIYI: https://kyodonewsprwire.jp/release/202611029160
